"Cuando me vi sumergida en una situación de insolvencia, me sentí abrumada y sin esperanza. Sin embargo, gracias al equipo de profesionales que me guiaron a través del proceso de solicitud de un convenio de acreedores con quita y espera, pude vislumbrar un futuro más prometedor. La aprobación de mi convenio fue un verdadero alivio y me permitió reestructurar mis deudas de manera manejable. Ahora, puedo mirar hacia adelante con optimismo y confianza en mi futuro financiero".